LA GENERACIÓN ROBADA

Niños aborígenes aprendiendo a ser 'blancos'. A lo largo de la primera mitad del siglo XX, no era inusual en el gobierno australiano, bajo la bandera de la protección de menores, el apartar a los niños aborígenes de sus familias y ponerlos al cuidado de una familia blanca, o en la mayoría de los casos en un orfelinato. No se conservaron archivos, pero se cree que durante ese período entre el 10 y el 30% de los niños aborígenes nacidos en Australia durante esa época fueron separados de sus familias, un número que llega a los miles. En algunos casos, poco, la separación fue voluntaria, aceptando los padres que eran incapaces de hacerse cargo de sus hijos o que los hijos tendrían un futuro mejor con una familia blanca. Pero en la mayoría de los casos, esta separación fue forzosa, con policías armados llevándose a los niños por la fuerza, sin ni siquiera un intento de justificar los actos, como el siguiente testimonio ilustras...

"Yo estaba en la oficina de correos con my madre y mi tia (y prima). Nos metieron en un coche de policía y nos dijeron que nos llevaban a Broome. También metieron en el coche a las madres. Pero cuando nos alejamos, unas 10 millas, pararon y tiraron a las madres del coche. Saltamos encima de nuestras madres llorando, intentando que no nos llevaran con ellas. Pero los policías nos arrancaron de nuestras madres y nos volvieron a meter en el coche. Apartaron a las madres y se alejaron, mientras nuestras madres perseguían el coche, corriendo y llorando."

Aunque la separación de los niños y sus familias fue una ley hasta 1969, el público en genera tenía pocoa conciencia de lo que estaba pasando. La Generación Robada sólo comenzó a ganar atención a finales de la década de los 80, gracias a los esfuerzos de activistas aborígenes, artistas y músicos. Cuando se cuestionó al gobierno australiano por esta práctica, junto con grupos episcopales que también habían estado involucrados, éste utilizó el argumento de que se hizo teniendo en cuenta el bienestar de los niños, para ofrecerles una vida mejor de la que hubieran tenido con sus padres. Pero los archivos demuestran una intención mucho más siniestra, la de la absorción biológica, un intento de hacer desaparecer la raza aborígen. Una conferencia del Gobierno Federal sobre el Bienestar de los Nativos en 1937 concluyó en su informe final que "...el destino de los nativos de origen aborígen, pero no de pura sangre, se encuentra en la completa absorción por la gente de la Commonwealth, y por tanto recomienda que se lleven a cabo todas las medidas para tal fin."

Auber Octavius Neville, el hombre nombrado Jefe Protector de los Aborígenes, fue uno de los más firmes defensores de separar a las familias aborígenes por la fuerza. Hablando antes la Comisión Real, que investigó la administración de los aborígenes en 1934, defendió las leyes de asentamiento forzoso, argumentando que "tienen que ser protegidos de ellos mismos, les guste o no. No pueden permanecer tal y como están. El grano infectado requiere de la intervención del bisturí de un cirujano por el bien del paciente, y probablemente en contra de la voluntad del paciente."

Muy a menudo, los padres no eran informados de a dónde se había llevado a sus hijos y en muchos casos los niños y los padres nunca volvieron a verse. El tratamiento que estos niños recibieron fue en general atroz, con más de un 8% de niños y un 16% de niñas denunciando abusos sexuales ya fuera por parte de los empleados de los orfanatos o por sus padres adoptivos. Pero las repercusiones todavía se sienten en la sociedad australiana. Generaciones enteras de australianos aborígenes han crecido sin padres o abuelos, tias y tíos, y en muchos casos, ni siquiera hermanos o hermanas, ya que los hermanos también eran separados de forma rutinaria. Pero quizás aún más trágica sea la pérdida de la conexión con su pasado, algo que tiene mucha importancia en la cultura aborigen.
Niños aborígenes aprendiendo a ser blancos.
En 1992, a la vez que el interés del público comenzaba a crecer, el Primer Ministro, Paul Keating hizo el primer reconocimiento formal de la Generación Robada, al decir en un discurso que "... separamos a los niños de sus madres... Fue a consecuencia de nuestra ignorancia y prejucios." Una investigación formal se llevó a cabo tres años más tarde.

Entre la formación de la comisión para la Investigación Nacional y la publicación del informe final en 1997, el gobierno conservador de John Howard había reemplazado al de Keating. El informe fue causa de gran vergüenza para la administración de Howard, ya que recomendaba al gobierno disculparse formalmente a las familias afectadas, una propuesta activamente denegada por Howard, por considerar que admitir formalmente que se había causado algún mal llevaría a un litigio masivo en busca de compensación. Howard llegó a decir que "los australianos de esta generación no serán obligados a admitir la culpa y ser culpados por acciones y políticas del pasado." Como resultado, el Comisario Dodson presentó su dimisión del Consejo para la Reconciliación Aborigen, diciendo en la columna de un periódico: "He perdido la esperanza en mi pais y lamento la ignorancia de los líderes políticos quienes no aprecian qué es lo que se necesita para conseguir la reconciliación de todos nosotros como una nación"

Como resultado del informe, disculpas formales fueron presentadas y aprobadas en los parlamentos estatales de Victoria, Australia Meridional y Nueva Gales del Sur, además del Territorio del Norte. El 26 de mayo de 1998, se celebró el primer "National Sorry Day" ("Día Nacional del Arrepentimiento"), y actos para la reconciliación se llevaron a cabo a nivel nacional, en los que participaron más de un millón de personas. Como la presión pública no dejaba de crecer, Howard redactó una moción de "profundo y sincero arrepentimiento por la separación por la fuerza de niños aborígenes y sus familias", que el parlamento federal aprobó en agosto de 1999. Howard fue incluso más allá, al decir que la Generación Robada representaba "...el capítulo más deshonroso en la historia de este país." Sin embargo, algunos aún pensaban que esa moción era un triste intento de decir "lo sentimos", y por tanto, inaceptable.

En mayo de 2000, una "Caminata para la Reconciliación" se llevó a cabo en Sydney, con más de 400,000 personas cruzando el Puente de la Bahía de Sydney como un gesto de arrepentimiento. Una caminata similar se llevó a cabo en Melbourne ese mismo año. En julio de ese año, se llevó este tema ante la comisión de los Derechos Humanos del Tribunal de las Naciones Unidas en Ginebra, quienes criticaron duramente al gobierno de Howard por su forma de intentar resolver el problema de la Generación Robada.

Los medios de comunicación globales s interesaron por la Generación Robada durante los Juegos Olímpicos de Sydney en 2000. Una gran ciudad de tiendas de campañas de aborígenes se estableció en el campus de la Universidad de Sydney para llamar la atención sobre las cuestiones de los aborígenes en general. La atleta aborígen, Cathy Freeman, que fue elegida para prender la llama de la Antorcha Olímpica y ganó la medalla de oro en los 400 metros lisos), hizo público que su abuela había sido víctima de una separación forzosa. El internacionalmente reconocido grupoo de rock Midnigh Oil obtuvo el interés de los medios de comunicación cuando actuaron en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos vistiendo chándals negros con la palabra "SORRY" bordada en ellos.

En noviembre de 2001, el Papa Juan Pablo II publicó una disculpa formal en nombre del Vaticano para las familias aborígenes afectadas por las acciones de cualquiera de las autoridades u organizaciones católicas en conexión con la Generación Robada.

El publico en general se interesó por la Generación Robada a partir de la proyección de la película "Rabbit Proof Fence" ("La valla a prueba de conejos"), que cuenta las aventuras de dos niñas con mezcla de sangre aborigen y blanca, quienes escaparon del asentamiento al que habían sido llevadas en Australia Occidental. La película sigue las andanzas de las niñas mientras caminan durante nueve semanas a lo largo de las 1,500 millas por las que discurre la valla a prueba de conejos para regresar a la comunidad de su madre en Jigalong.




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