ALBERT NAMATJIRA


Albert Namatjira (28 julio 1902 – 8 agosto 1959), es uno de los artistas visuales australianos más aclamados y quizás el pintor aborigen más conocido. Nació dentro de la tribu de los Arrernte del Oeste, en la Sierra de MacDonell. Su reconocimiento surge gracias a sus cuadros en acuarela de los paisajes de los desiertos del outback australiano. Aunque sus obras son el producto de sus vida y sus experiencias, sus cuadros no siguen el simbolismo tradicional aborigen, sino que son obras en las que cada detalle ha sido plasmado. También es famoso por haber sido el primero aborigen del Territorio del Norte al que se le concedió la ciudadanía australiana, librándole de las restricciones de la discriminación que la legislación imponía a los aborígenes del estado.

Nacido en una misión luterana en 1902, fue bautizado cuando sus padres se convirtieron al cristianismo. Después de haber tenido una infancia al estilo occidental, a los 16 años se marchó al desierto, donde se relacionó con la comunidad Arrernte y aprendió su cultural tradicional. Aquí desarrolló respeto y amor por su tierra, que se puede ver en sus trabajos. Cuando regresó a la misión, se casó con Rubina, que pertenecía a la clase equivocada de \'piel\', y durante muchos años su gente le condenó al ostracismo, años en los que trabajó como camellero y vio mucho de Australia Central. Estos años también se muestran claramente en su pintura.

Su introducción a la pintura de estilo occidental surgió en 1934, cuando dos pintores de Melbourne hicieron una exposición en su misión. Uno de estos pintores, Rex Battarbee, regresó a la zona en 1936 para pintar el paisaje y Albert fue su guía. Para corresponder, Battarbee enseño a Albert cómo pintar con acuarelas, arte que en poco tiempo dominó.

Comenzó pintando con un estilo realmente único. Sus paisajes normalmente realzaban tanto las características geológicas de la zona como la flora distintiva, con majestuosos árboles de caucho rodeados de otra vegetación. Sus trabajos mostraban una gran luz y los colores que utilizaba eran similares a los ocre que sus ancestros habían utlizado para mostrar el mismo paisaje, pero su estilo era apreciado por los europeos porque se ajustaba a la estética del arte occidental.

En 1938 hizo su primera exposición en Melbourne y vendió todas sus obras. En exposiciones posteriores en Sidney y Adelaida también vendió todos sus cuadros. Durante 10 años, Namatjira continuó pintando y sus obras se vendieron igual de bien. La reina Isabel II se convirtió en una de sus fans más famosas y en 1953 recibió la medalla de la reina y la conoció en 1954. Ganó varios premios, se hizo realmente famoso y ganó mucho dinero. Sin embargo, siempre estuvo contento de regresar al outback.

Debido a su fortuna, Namatjira pronto fue objeto de lo que los aborígenes denominan "humbugging", una forma ritualizada de pedir dinero. Se espera de la gente Arrernte que compartan todo lo que tienen y de la misma forma que la fortuna de Namatjira creció, también lo hizo su familia. En un determinado momento él era la única forma de sustento para más de 600 personas. Para aliviar esa carga, intentó alquilar una granja, que finalmente no fue posible porque no tenía un derecho ancestral sobre la tierra. También intentó construir una casa en Alice Springs, pero fue engañado en el trato. La tierra que le vendieron no era apta para la construcción. El Ministro de los Territorios le ofreció tierra gratis en una reserva a las afueras de Alice Springs, pero también fue denegada y Albert y su familia tuvieron que mudarse a una chabola. Aunque ya era considerado como uno de los artistas más grandes de Australia, junto con su familia vivía en la más absoluta pobreza. Su apremiante situación se convirtió en una causa célebre, que creó una oleada de indignación pública.

El gobierno dió la ciudadanía a Albert y a su mujer en 1957, lo que les permitió votar, poseer tierras, construir una casa y comprar alcohol. Aunque Albert y Rubina legalmente tenían permiso para beber alcohol, su familia aborigen aún lo tenía prohibido. La cultura de su tribu, en un pasado nómada, establecía que todos tenían que compartir todo lo que tenían, aun después de haber dejado de ser nómadas. Fueron estas contradicciones lo que hizo que Albert tuviera que entrar en conflicto con la ley del hombre blanco.

Cuando una mujer aborigen, Fay Iowa, murió en Morris Soak, donde vivía Namatjira, éste fue considerado responsable, ya que había introducido alcohol en el campamento. La ley aborigen prohibía dar alcohol a los indígenas. Se le acusó de haber dejado una botella de ron en el asiento del coche, donde cualquiera podía tener acceso a ella. Se le sentenció con ir a la cárcel, pero después de que la nación se mostrara en contra de esta sentencia, su sentencia consistió en hacer trabajos sociales en la Reserva de Papunya. Se le liberó de esta sentencia después de sólo dos meses por razones médicas y humanitarias.

Continuó viviendo con su mujer en una pequeña casa en Papunya, donde sufrió un ataque al corazón. Hay evidencias de que Namatjira creía que un miembro de la familia de Iowa le había enviado un maleficio. Después de ser llevado al hospital, Albert le enseño a su mentor, Rex Battarbee, tres de los mejores paisajes que pintó nunca, con la promesa de pintar más. Promesa que nunca llegó a cumplir, ya que murió poco después, tan sólo dos años después de que le dieran la ciudadanía.

Hasta su muerte, Namatjira pintó unos dos mil cuadros y se hicieron dos pequeñas películas sobre su vida y figura. Su estilo único de pintura fue, sin embargo, denunciado poco después de su muerte por un grupo de indígenas defensores del arte aborigen puro. Pero hasta el día de hoy, Namatjira es aún considerado uno de los artistas más grandes de Australia.

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